LISA Pathfinder

El ' laboratorio de física' que ayuda a ver el Universo bajo una nueva luz

LISA Pathfinder © EADS SPACE

La firma del contrato LISA Pathfinder de la Agencia Espacial Europea (ESA) en el año 2004 significa el primer contrato científico importante concluido en el Reino Unido desde el del Giotto en 1984. El programa servirá para demostrar en órbita las tecnologías destinadas al LISA (Laser Interferometry Satellite Antenna), el observatorio de ondas de gravedad de la ESA y la NASA.

El lanzamiento del LISA Pathfinder está previsto para 2008. El ingenio estará dotado de instrumentos y tecnologías básicas que abrirán camino al LISA, el primer detector espacial de ondas de gravedad del mundo, que conducirá finalmente a una forma enteramente nueva de considerar el Universo.

El LISA Pathfinder es un demostrado orbital de las tecnologías clave que se utilizarán en el LISA. Es, por así decirlo, un laboratorio espacial de física. Por su parte, el LISA, que se lanzará en la próxima década, abrirá una nueva 'ventana' de observación del Universo, dado que medirá las ondas gravitacionales generadas por objetos tan exóticos como los sistemas de estrellas binarias colapsantes y agujeros negros masivos.

El principio básico del LISA consiste en medir los cambios de distancia entre 'masas de probetas', es decir, entre pequeños bloques de oro que si bien flotan libremente se mantienen en su posición por efecto de campos electroestáticos cuidadosamente controlados. El LISA Pathfinder, a su vez, ensaya los sensores de referencia gravitacional, la interferometría por láser y los impulsores de micro-Newton. Pero, en lugar de una separación de cinco millones de kilómetros como en el caso de los tres ingenios espaciales de la misión LISA, las masas de probeta del LISA Pathfinder estarán alejadas tan sólo 30 centímetros unas de otras y situadas en el mismo vehículo espacial.

El impulso fundamental para el programa LISA proviene de la suposición de los científicos de que ciertas ondas gravitacionales aún pueden ser eco del primer segundo de la formación del Universo. La detección de tales ondas sería el descubrimiento fundamental que podría hacer el LISA.