Los estudios comenzaron en el año 2000 y estuvieron financiados conjuntamente por la ESA, el CNES y Astrium en el marco del desarrollo de Pleïades. Su objetivo era mejorar las prestaciones del satélite, confiriendo para eso mayor precisión a la localización de la imagen (factor de escala estable en 10ppm), garantizando al mismo tiempo una estabilidad excelente durante la captación de imágenes (Angular Random Walk – trayecto aleatorio angular en 0,0001/ √h). Y es que la fibra óptica elimina las perturbaciones generadas por el giro de la peonza y mejora claramente la prestación, además de prolongar la vida útil. Con el sistema se logra un grado de precisión tal que permite medir, sólo con un giroscopio, sin ningún otro dato, la rotación de la Tierra en torno al Sol.
“Hace 25 años que Astrium desarrolla, produce y ensaya la gran mayoría de los giróscopios utilizados tanto en sus propios satélites como en los de los competidores y los de exportación. La nueva tecnología fortalece aún más nuestra posición de líder en este ámbito en Europa. Así, para el Astrix™ 200, el único competidor en este terreno es la estadounidense Northrop Grumman, pero sus productos no son exportables, mientras que el giróscopio de Astrium está sujeto a menos limitaciones, dado que no contiene elementos ITAR (International Traffic in Arms Regulations)”, explica Xavier Calmet, responsable del sector de Sensores.